5 prácticas seguras: No más robo de información en la oficina

 

 

La seguridad no solo tiene que ver con invertir en costosas herramientas para optimizar la infraestructura de las empresas. La seguridad es también una cuestión de tácticas y sobre todo de prácticas seguras. Esto es clave sobre todo en las empresas, en donde el robo de información es una de las principales preocupaciones de la gerencia.

 

De hecho, según la edición más reciente del ESET Security Report, el 43% de las empresas teme el robo de datos en sus compañías. Y una de sus principales preocupaciones está asociada a las vulnerabilidades que puedan tener algunos equipos. El problema es que a pesar de esto, muchas organizaciones aún no toman las medidas necesarias para evitar este tipo de problemas.

 

Las impresoras, por ejemplo, son uno de los dispositivos más vulnerables a ataques. Y si las empresas no incluyen dichos equipos como punto clave para cuidar la pérdida de información confidencial, estos se convierten en un riesgo inexorable para la seguridad de la compañía. ¿Qué hacer entonces en estos casos?

 

Existen algunas prácticas que se pueden implementar en las empresas para no exponerse a los ciberataques y así evitar el robo de información importante. Estas son algunas de las más importantes para compartir con los empleados.

 

1.    No hacer clic en enlaces que resulten sospechosos

 

Más allá de contar con equipos sofisticados y muy actualizados es fundamental que los empleados sean precavidos en cuanto al manejo de la información sensible. La falta de concientización sobre las potenciales brechas de seguridad es lo que hace que las empresas sean mucho más vulnerables al robo de información.

 

A través de enlaces maliciosos, los hackers pueden entrar a la red de la empresa y si encuentran algún equipo como una impresora sin seguridad, podrán hacer de las suyas. Por esta razón es importante que desde la empresa se esté siempre atento a enlaces que pudieran resultar sospechosos y por ningún motivo hacer clic en ellos. Por ejemplo, muchos hackers se valen de artimañas para hacer creer a los usuarios que un documento adjunto en el correo electrónico ha sido escaneado por la impresora de la empresa y que por ende es seguro. Pero no es así.

 

2.    Cifrar documentos que se envían a imprimir

 

Otra práctica segura para evitar el robo de información en la oficina es la protección de documentos que se envían a imprimir. Es importante recordar que aunque muchos no vean la impresión como un riesgo de seguridad, sí que lo son, puesto que al estar conectadas a la red se hacen más vulnerables a los ataques de hackers.

 

Y es que por la impresora circula una gran cantidad de información sensible y confidencial de las empresas. Por ello, una de las mejores alternativas para proteger estos datos es aplicar opciones de cifrado a los documentos. De esta manera solo tendrán acceso a ellos quienes cuenten con la clave.

3.    Utilizar claves de seguridad en las impresoras

 

El 70% de las organizaciones ha experimentado una o más violaciones de datos accidentales a través de una impresora. Lo peor de todo es que muchos de los casos de robo de información en los espacios de trabajo han sido generados por prácticas negligentes de los empleados. Esto sucede, por lo general, por el desconocimiento de las herramientas de seguridad de las impresoras desde el momento de la instalación del equipo.

 

Sin embargo, esto puede solucionarse con la utilización de claves de seguridad. De esta manera se reducen los riesgos asociados a accidentes y solo los empleados previamente autorizados son los que tendrán acceso a los equipos de impresión. Esto se puede hacer a través de un PIN, una contraseña, una credencial, etc.

 

4.    Mantener actualizado el firmware

 

Otra de las prácticas seguras que se debe implementar tiene que ver con la actualización del firmware, que es el programa que permite que las impresoras funcionen, similar al software de los computadores. Si este se mantiene actualizado es posible evitar a tiempo posibles vulnerabilidades de seguridad.

 

Puede pasar que la impresora sea muy antigua y no disponga de soporte. En ese caso es importante que las empresas las sustituyan lo antes posible por una más segura que permita actualizaciones permanentes del firmware.

 

5.    Asesorarse con expertos

 

Si se tienen dudas sobre el funcionamiento de las impresoras y el cómo aplicar ciertas configuraciones de seguridad para mantener la información de la compañía segura, lo mejor es asesorarse con expertos. Es importante que los empleados cuenten con un apoyo de este tipo en caso de que tengan dudas sobre alguna cuestión de seguridad.

 

Según datos revelados por el estudio de ESET, un 74% de las empresas ya ha creado sus propias políticas de seguridad. Sin embargo, solo un 35% de ellas se dedica a realizar actividades de concientización entre los empleados. Es importante que esto cambie para que estas políticas implementadas puedan generar cambios positivos. Comience aplicando alguna de estas prácticas y #ReinventaLaSeguridad en la empresa.

 

Fuentes

https://www.welivesecurity.com/la-es/infographics/eset-security-report-2017-gestion/

http://www.portafolio.co/innovacion/asi-se-defienden-las-impresoras-de-los-ciberataques-505501

https://www.heraldo.es/noticias/comunicacion/2015/03/31/diez consejos para prevenir ataque informatico 348654 311.html

http://www.portafolio.co/mis-finanzas/ahorro/prevenir-evitar-fuga-informacion-empresarial-100890

https://www.incibe.es/protege-tu-empresa/blog/sabias-las-impresoras-necesitan-medidas-ciberseguridad